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lunes, 28 de enero de 2008

COMUNICADO: Presidente De La SGI Insta A Humanizar La Religión En Bien De La Paz...

COMUNICADO: Presidente De La SGI Insta A Humanizar La Religión En Bien De La Paz - Finanzas.com

En una propuesta de paz, publicada el 26 de enero de 2008, en conmemoración del aniversario de la asociación budista Soka Gakkai Internacional (SGI).- fundada en 1975, el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, insta a humanizar la religión como una vía para lograr la paz.

Europa Press
28/01/2008 (08:24h.)

El líder de la SGI advierte que actualmente se observa una corriente fundamentalista no sólo en el ámbito religioso, sino que también sobresale la tendencia a manifestar un apego excesivo a la identidad nacional y étnica, a la vez que, existe una marcada inclinación por los principios de mercado; debido a eso, subraya que urge dar un valor central al ser humano en todas esas cuestiones. El presidente Ikeda asevera que el diálogo es la clave para combatir el fanatismo, la desconfianza y el dogmatismo.

En su propuesta, el presidente Ikeda expresa, de manera concreta, la necesidad de defender la dignidad humana y de crear una sólida infraestructura para la paz, con el objetivo de proteger la ecología del planeta.

El presidente de la SGI sugiere que el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que actualmente es un órgano dependiente de la Asamblea General, adquiera el carácter de agencia especializada autónoma; a la vez, solicita al gobierno del Japón a compartir ampliamente su tecnología para que la región del este de Asia pueda convertirse en un modelo para la conservación y el uso eficaz de la energía.

Asimismo, visto el hecho que en 2008 se celebrará el 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el señor Ikeda enfatiza la necesidad de promover una cultura global para los derechos humanos e insta a realizar, lo más antes posible, una conferencia internacional sobre el tema de la educación para los derechos humanos, centrada en la amplia participación de los diversos grupos de la sociedad civil.

Luego de hacer un enfoque sobre el potencial del continente africano, el presidente Ikeda propone que la IV Conferencia Internacional de Tokio sobre el Desarrollo de Africa (TICAD, por sus siglas en inglés), que se celebrará en Yokohama en mayo de este año, esté dedicada principalmente al tema de la potenciación de los jóvenes.

En el área de la consolidación de la paz, el líder de la SGI apoya la propuesta de la creación de una zona libre de armas nucleares en el Artico (ZLAN), como un importante paso para establecer la ilegalidad de las armas nucleares.

En su propuesta, el presidente Ikeda, sugiere diversas maneras para reforzar las estructuras existentes en pos de la paz del este de Asia y expresa su apoyo al programa del gobierno nipón destinado a invitar anualmente a seis mil jóvenes del este de Asia al Japón; concluye que trabajar con la juventud es la mejor vía para construir una red solidaria de paz a nivel de las bases de la sociedad.

En esta propuesta de paz anual titulada "La humanización de la religión: Crear paz (traducción tentativa)", presentada por 26(a) vez, el líder de la SGI comparte la perspectiva de la filosofía budista sobre los temas que la humanidad enfrenta actualmente y propone soluciones concretas basadas en la visión del budismo.

La Soka Gakkai Internacional es una asociación budista compuesta por doce millones de miembros alrededor del mundo, comprometida profundamente con la sociedad. Las actividades que realiza para promover la paz, la cultura y la educación son parte de la larga tradición del humanismo que expone el budismo.

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Contacto:

Joan Anderson

Oficina de Información Pública

Tel: +81-3-5360-9482

Fax: +81-3-5360-9885

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Pagina web: http://www.sgi.org

Joan Anderson, Oficina de Información Pública, Tel: +81-3-5360-9482, Fax: +81-3-5360-9885

| 28/Ene/2008 08:22:43 (EUROPA PRESS) 01/28/08-22/08 "

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jueves, 24 de enero de 2008

Religión y bombas...

Religión y bombas - Opinión - www.elperiodicodearagon.com

Sarkozy ha insistido en la importancia de la religión. Él, como ya está bien apañado, se puede permitir estos excesos. El caso es dar titulares, aunque sean escandalosos, boutades a saco. Sarkozy es el comercial de Francia, muy dormida en los últimos lustros, en las últimas glorias. Vive de rentas y al final hay que espabilar. Sarkozy & Bruni ya vienen a dar otra idea de Europa, la propia combinación ya es europea, es una pareja Schengen, trasciende de facto esa brasa nacional. Aunque hubiera sido más global una africana, o un presidente africano. Otra idea de Europa que no saben muy bien cuál puede ser, pues ahora todo está en gestación y derribo, en plena metamorfosis. Hasta ha salido un superior jesuita alejado de la férrea doctrina papal.

Es momento de reflexión y cambio, o de cambio a secas, pues si se reflexiona mucho ya te cambia el suelo y tiemblan los techos, como si fueran los de la estación de autobuses de Zaragoza.

Desde esa grandeur de hecho, o de pareja de hecho, el comercial de Francia ha emitido que hay que volver a la religión. En Francia, que inventó el laicismo y lo puso por escrito, estos ditirambos han causado estupor y prevención. Y nos ponen en el brete del que el XXI será religioso o no será, bla bla. Y es religioso a la fuerza, sobre todo a la fuerza de las bombas. Hay al menos dos bandos superintegristas acérrimos, unos quieren conquistar Andalucía, otros masacrar Irán. Israel aterroriza preventivamente a su propio vecindario lanzando misiles nuevos de largo alcance, como el que tira cohetes para las fiestas, o cortando la luz.

El rearme es colosal. Hasta España se ha hecho un huecazo como octava potencia vendedora de armas y pertrechos militares. En este hipercontexto la religión o las religiones son meros instrumentos comerciales para vender más y mejores armas, cosa que Francia hace con mucha solvencia. En las religiones, el libro es ahora el de instrucciones para montar una olla podrida. Comercio y barbarie. Y en ese sentido hay que entender la llamada de Sarkozy, que no suele ir a misa, ni a la mezquita. Las religiones también vienen bien para aplacar y domesticar a la propia parroquia asilvestrada de los barrios, que en cuanto viene el buen tiempo se echa a incendiar coches para Youtube.

martes, 22 de enero de 2008

Los Ateos clonan la Religión...

HERALDO DE SORIA

En el corazón de cada creyente hay un ateo reprimido y en el de cada ateo hay un creyente anestesiado.

La religión organizada, como los partidos políticos, tiene sus tiranías. Sólo los usuarios convencidos están dispuestos a pagar el obligado peaje.

Los independentistas, cada vez más numerosos, huelen todos los perfumes y se apuntan a las nuevas espiritualidades y a las nuevas siglas.

Cobijados bajo el paraguas "We the people", los hombres, animales sociales, organizamos nuestro gregario vivir en un "nosotros" deshilachado y emocional.

Todas las sociedades hacen memoria de su pasado, desentierran sus raíces y se aglutinan en torno a un acontecimiento, un personaje, una fecha, un himno…

La religión, durante siglos, con sus fiestas, sus gestos y sus símbolos fue el pegamento que cohesionaba el "nosotros" en el acá y en el más allá.

La religión, no hablo de la de los cardenales y obispos, la "classic", tiene ahora como la coca-cola una versión light, comprensiva y compasiva, inspiradora y soñadora, abierta y perdonadora de todo y de todos.

Según Lipotevsky "el universo hiperbólico del consumo no ha sido la tumba de la religión, sino el instrumento de adaptación a la civilización moderna de la felicidad en la tierra".

Los católicos celebramos festivamente los grandes momentos de la vida: nacer, crecer, amar, morir… y comunitariamente honramos al santo patrón, paseamos pendones, bendecimos campos y revivimos un pasado sin futuro.

Los pueblos han muerto, pero las fiestas, el hombre está hecho para la fiesta, resucitan con nuevos ritos y ritmos. Los pueblos se hacen pueblo el día de la fiesta.

Los ateos, los que sólo miran al cielo para maldecirlo y sólo pisan la iglesia el día de la fiesta, y los ateos con carnet y según el libro no quieren tirar todo por la borda. Tienen también su parcelita espiritual y participan en acontecimientos religiosos, no intelectualmente -no fe- pero sí emocionalmente -sí corazón-. Hacen de padrinos, de testigos, de espectadores… Y es que "el corazón tiene razones que la razón no comprende", dice Pascal.

Muchos ateos viven la religión como cultura, herencia de la sangre, sin trascendencia, sin dioses, y como vínculo con un "nosotros" afectivo y emocional. Otros ateos clonan la religión con sus ritos alternativos. Su página, secular-celebrations.com ofrece múltiples recetas remedando las celebraciones religiosas.

En sus viajes a New York, ciudad imán para comerciantes, artistas y curiosos, deberían incluir una visita al Tompkins Square Park, en Alphabet City.

Allí podrían presenciar la boda de una pareja de perros celebrada con un cuidado y rico ritual, con arco de flores, testigos y reverendo incluido en el recinto sólo para perros. Los ateos creen que los animales son también amantes de la religión "New Age" y de un cielo sólo azul y nosotros también por eso los rociamos con agua bendita el día de San Antonio.

lunes, 21 de enero de 2008

Sarkozy reinstala a Dios y la religión en el proyecto diplomático francés.

JUAN PEDRO QUIÑONERO, CORRESPONSAL. PARÍS.

Nicolas Sarkozy reinstala a Dios y la religión en el proyecto diplomático francés, confirmando la reorientación de su política en cuatro ejes centrales: relanzar la UE, consolidar el puesto de Francia en la OTAN, «aumentar» la dimensión humanitaria de la diplomacia nacional, y poner tal estrategia al servicio de los intereses nacionales.

El presidente de la República aprovechó la ceremonia anual de la presentación de sus mejores deseos al cuerpo diplomático para insistir en estos dos puntos capitales: «Clima y religión son los dos grandes desafíos del siglo XXI».

Durante su reciente visita al Vaticano, el presidente francés había insistido en la importancia de la religión en la vida cívica. En Arabia Saudí, Sarkozy volvió a insistir en el puesto de la religión en la vida de los pueblos. La tarde del miércoles, Sarkozy recibió a los representantes de todos los cultos y religiones presentes en Francia, católicos, judíos, musulmanes, protestantes, ortodoxos, para confirmarles su visión oficial de su concepción laica del Estado: «Respeto de todas las sensibilidades espirituales, para facilitar el diálogo».

Ayer, Sarkozy matizó tal visión personal desde una óptica diplomática: «Es una realidad palmaria la vuelta de los religioso en todas nuestras sociedades, que ya había predicho, en su tiempo, André Malraux. El presidente citó las palabras del pensador francés: «El siglo XXI será religioso o no será». Mi convicción es que la religión, la espiritualidad, ocupa una parte esencial en la estructuración de la sociedad internacional del siglo XXI. Y esa importancia de la religión en la estructuración de la nueva realidad internacional quizá sea más profunda que las realidades ideológicas durante el siglo XX».

Sarkozy ya subrayó, en su día, la importancia de la religión cristiana en la formación de Francia. Su visión del puesto de la religión en la nueva sociedad internacional deja en suspenso las relaciones entre el cristianismo, el islam, el judaísmo, y otras religiones.

Se trata de una novedad radical en la acción diplomática de Francia. A juicio del presidente Sarkozy, la religión, el clima y los desequilibrios ecológicos «son los dos grandes desafíos del siglo XXI».

En un plano mucho menos espiritual, el presidente francés recordó al cuerpo diplomático los frentes inmediatos de la diplomacia francesa: relanzar la UE y echar los cimientos de la Unión mediterránea; «nueva aproximación» francesa a la OTAN, a lo largo de los próximos meses; «consolidación» de las relaciones de París y Washington, con una implantación militar permanente en el Golfo; «activismo humanitario más enérgico», ante las numerosas crisis que se multiplican en el continente africano; acción permanente en defensa de los intereses económicos nacionales, incluso vendiendo tecnología nuclear a los países árabes.

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viernes, 18 de enero de 2008

"Ahora, en Rusia la gente está sonriendo"

"Ahora, en Rusia la gente está sonriendo" | LANACION.com

"Lo que estamos viviendo en Rusia es un milagro en un país que estaba contra la religión. En el Kremlin, el centro donde se tomaban todas las decisiones contra los judíos, ahora se enciende el candelabro de siete velas en la fiesta de Janucá."

Berel Lazar, gran rabino de Rusia, comenta con alegría el florecimiento de la vida religiosa judía en un país donde las sinagogas, como muchas iglesias, habían sido cerradas para hacer teatros, depósitos u oficinas.

"¡Había tanto antisemitismo! Decían que los judíos eran enemigos de Rusia, que la religión era el opio del pueblo -apunta en una conversación con LA NACION-; era la ideología comunista de perseguir la religión."

Y señala como una paradoja que en un país donde muchos perdían el empleo si iban a una sinagoga, y donde algunos no les decían a sus propios hijos que eran judíos para que no lo revelaran a sus compañeros de escuela, hoy la misma gente que perseguía a la religión la ayuda.

Lazar nació en Italia hace 43 años y llegó a Rusia en 1988, hacia el final de tiempos muy duros. No había habido posibilidad de ordenar rabinos locales, porque quien pretendía enseñar religión era arrestado.

Décadas antes, muchos rabinos y maestros desaparecieron y fueron muertos en los campos de concentración soviéticos. Cuando Lazar llegó, enseñar religión no estaba autorizado pero ya no era peligroso, aunque mucha gente todavía tenía miedo.

Algo que lo conmovió fue ver una actitud de fidelidad que llevaba a muchos a realizar lo que estaba prohibido y decir: "Nosotros sólo le hacemos caso a Dios".

Así, había quienes se hicieron circuncidar a los 40 o 50 años, porque estaba prohibido y sus padres no se lo habían hecho a pocos días de nacer, como indica la tradición, y había quienes fotografiaban páginas de libros religiosos que no se podían reimprimir, aunque el mismo revelar las fotos entrañara un peligro.

"Estos son los héroes del pueblo judío", se dijo para sí Lazar, que decidió permanecer allí. Advirtió que la persecución creó un gran deseo de la religión, de Dios, de acceder a una libertad que era negada, de pensar en si la vida tiene un propósito.

"Los que quieren lograr un control absoluto de la sociedad tienen que empezar por oprimir la religión -afirma-. Destruir el alma de la gente, para que después todos actúen como robots. Por eso, empiezan por atacar la libertad religiosa, para pasar a la libertad de expresión y otras libertades."

Lazar pertenece al movimiento jasídico Lubavitch, que nació hace 209 años en un pueblo de Rusia y permaneció alentando la vida hebrea en el país durante la persecución.

Ahora los judíos se sienten bien en el país, dice, y hay 100.000 emigrantes que han retornado. Porque más de un millón de judíos rusos emigró a Israel en las últimas décadas; más de un millón a los Estados Unidos, y unos 200.000 a Alemania.

El intendente de Moscú prometió ayuda a un museo de la historia judía en el país y el propio Vladimir Putin donó para ello un mes de su sueldo de presidente. Este domingo hay elecciones y es la primera vez que ningún partido lleva consignas antisemitas, agrega.

Lazar sonríe, habla con afabilidad, en la amplia oficina que le presta el empresario inmobiliario Eduardo Elsztain, unas horas antes de hablar a un público numeroso en el Tatersall, de Palermo. "En Rusia, antes la gente no sonreía -dice-; ahora, está sonriendo."

Por Jorge Rouillon
De la Redacción de LA NACION

Recorriendo “La vía láctea” con Luis Buñuel.

Filmeweb.net :: Recorriendo "La vía láctea" con Luis Buñuel.

A finales del año 2007 salió a la venta la edición en DVD, por parte del Criterion Collection de una película temprana en la obra de Luis Buñuel, "La vía láctea" (La voie lactée), aparecida para su exhibición pública en el año 1969. Buñuel encuentra en ella ocasión para dar despliegue a las inquietudes que guardaba sobre la religión, focalizadas en el caso del cristianismo, así como de los profundos conocimientos que obtuvo después de serias investigaciones teológicas.

¿Señalización simple de los vicios del cristianismo como institución antes que religión, a la manera de diversas intervenciones de corte sociológico o político, o bien de la mano de un historiador? No.

Buñuel utiliza su lente para plantear las divergencias conceptuales que de y en principio resultaron del proceso de consolidación de lo ahora conocido como cristianismo, conservadas en y por su discurso hasta nuestros días. No es por tanto que su cámara enfoque al cristianismo según su actual y poliforme manifestación en la vida social, aparte de la labor social que constituye el consejo y consuelo espiritual.

Prefiere en cambio mostrar las líneas de tensión (contradicción) activas en el logos cristiano, en las razones que se ofrecen para su preferencia, en las ideas pilares que parecieran excluir las fracturas, en fin en las verdades profesadas con carácter absoluto. Buñuel pone y hunde su dedo en las llagas que no pueden sanarle al discurso del cristianismo. ¿Cómo? Utilizando el mismo medio, el logos. Así, "La vía láctea" no se vale de lo visual para generar la controversia, no utiliza la imagen escandalosa para asegurarse la polémica. Su recurso por el contrario es facilitar el libre fluir de las discusiones, de los logos que se enfrentan con distinta intensidad en uno u otro punto de la película, sin que los escenarios o lo visual atrapen la atención y terminen por convertirse en el contenido.

Lo que no quiere decir que haya una falta de cuidado visual o de la construcción de escenarios, ni tampoco la carencia de metáforas o simbolismos que corren a cargo de lo visual.

¿El surrealismo? Atraviesa la película de principio a fin; no a la manera de las elucubraciones o premoniciones del ensueño, sino de un modo más sutil en el tratamiento de lo enigmático. Al inicio el hecho básico de toda la película a partir del cual se alinean todos los demás: dos peregrinos que en la época moderna emprenden el camino a Santiago de Compostela. Al inicio también la primera llamada del surrealismo: un misterioso personaje sale al encuentro de los peregrinos y les profesa tener a cada uno un hijo con una prostituta, después desaparece.

¿En la época moderna? Sí, porque el surrealismo afecta a la película también en su disposición temporal: en un momento la modernidad, en otro una escenificación de la vida de Cristo, en otro un punto de la edad media y en otro, en fin, un cruce de tiempos donde personajes de distintas épocas pueden coexistir. Dado que la película tiene como hecho base un peregrinaje a Compostela bien su nombre pudo haber girado en torno a ello, no obstante es su constante ir y venir en el tiempo y en el espacio el que hace más apropiado el título de "Vía láctea".

Rápidamente aparecen los enfrentamientos discursivos y la controversia. Hay énfasis en los que libran el sentido común y el logos cristiano: el cuerpo de Dios está en la ostia afirma un padre; pero si su interlocutor alega su incredulidad de inmediato el sentido común pide la palabra: ¿si así fuera en qué se convierte Cristo en el estómago? Tienen lugar las ideas de los grupos herejes (al cristianismo). Buñuel remonta al tiempo de formación del cristianismo en el imperio romano, presentando un grupo que profesa una variante de la idea de Dios que no tuvo el éxito que al final recibió el cristianismo tal como se conoce hoy día.

Para éste lo importante es la liberación del alma creada por Dios sometida al encierro del cuerpo creado por el diablo, para lo cual es preciso someter el cuerpo a los placeres de la carne. Diferencia clara entre un cristianismo que censura el cuerpo y un grupo hereje que a pesar de considerar el cuerpo una prisión se abre a todos los placeres dionisiacos, lo cual lo vuelve quizá más complejo que el dogma cristiano. La señalización de estas diferencias entre un cristianismo acabado como se nos presenta actualmente y sus herejías dispersas en el tiempo, es parte fundamental de la arquitectura de "La vía láctea".

La presentación de las herejías permite desmembrar al cristianismo en sus momentos constitutivos y asumirlo como el resultado de un largo proceso que no estuvo y está exento de fricciones. Se permite incluso imaginar la posibilidad de que el cristianismo fuese de otra forma si uno u otro movimiento hereje hubiese tomado fuerza en las preferencias espirituales. Buñuel utiliza el camino a Santiago de Compostela para mostrar en el tiempo y en el espacio esos momentos integrantes del cristianismo, sus conflictos, superaciones e incorporaciones. Más aún, el tiempo y el espacio pierden su continuidad lo que permite al realizador poder enfrentar y poner en discusión lo que de suyo se separaba.

La implicación directa de esta intención es, por supuesto, la destrucción del cristianismo (como de cualquier otra religión) como poseedor de las verdades eternas, absolutas y dogmáticas, mostrándolo en cambio como una producción social. En el momento que "La vía láctea" fue concebida, en Francia se afirmaba por muchas voces la muerte de la religión y de dios, volviendo todo aspecto de la vida social de pertinencia "política". Buñuel rescata el tema y lo pasa al frente, no desdeña ni da vuelta al intrincado asunto de la fe, ni lo circunscribe al alcance de alguna teoría política, muestra en cambio su complejidad que bien empieza por el recuento y estudio de los varios momentos constitutivos.

La exposición de las herejías se organiza según el propósito de dar cuenta de seis misterios intrínsecos al logos cristiano, acción programática que constituye la segunda característica básica de la arquitectura de "La vía láctea". ¿Dios es uno o tres (¿La Santa Trinidad? ¿Jesús es Dios y/o hombre? ¿La transustación de Cristo (en la ostia, por ejemplo)? ¿Las elecciones que se toman son realmente libres o comandadas por Dios (doctrina de la gracia)?... En torno a este tipo de "misterios" es que se enfrentan bien las herejías y el dogma del cristianismo, bien las herejías entre sí, bien en sentido común con cada uno de ellos.

Así mientras el dogma establece que la existencia de Dios se garantiza por simple sensatez y esto a su vez por mero estatuto, un ateo (insensato) responde: "…Todas las religiones parten de un falso principio… en la necesidad de un falso creador… que jamás ha existido… Pero si alguna de ellas merece más particularmente nuestro odio… es la religión bárbara del cristianismo… Tú crees en un dios vengativo… Ese Dios tuyo no es más que una quimera… un fantasma inventado por la maldad de los hombres. Cuyo único objeto es engañarlos, o armarlos los unos contra los otros… Ese fantasma endiosado no es más que una patraña inventada por unos cuantos arribistas".

Si el dogma afirma que hay un Dios en tres personas (el Padre que no fue creado ni engendrado, el Hijo que no fue creado pero si engendrado, el Espíritu Santo que no fue creado ni engendrado pero procede del Padre y del Hijo), un hereje responde: "¡Dios es uno!... Un dios único no puede ser partido en tres diferentes… Fue el padre y no el hijo quien se encarno y sufrió".

"La vía láctea" se conserva a casi cuarenta años de su creación como un documento visual cuya importancia reside en la audaz manera de tratar el espinoso tema de la fe (cristiana). Sin duda su genética surrealista le concede la posibilidad de explorar caminos narrativos que aún hoy día resultan innovadores quizá porque, como lo consideran algunos historiadores de las ideas, el surrealismo fue tal vez la última gran vanguardia. No es sólo el tratamiento de las formas el que distingue a la película sino el de los contenidos y la correcta adecuación de unos y otros.

¿Insultante? Esa injuria sólo puede venir de un rígido marco dogmático que se ve afectado. ¿Ilustrativa? Un calificativo que bien queda a los espíritus académicos. ¿Imaginativa? Para el gusto de aquellos cansados de gastadas formas de narración. ¿Compleja? Eso siempre depende de quién lo diga. ¿Llena de metáforas? Demasiado simple pensarlo, la película se vale más de la confrontación que de la comparación. ¿Política? Si se quiere, pero la política no la agota. Pero, ¿por qué circunscribir una obra surrealista a uno u otro adjetivo?

Criticado por su énfasis en la religión, Sarkozy reafirma apego al laicismo.

PA-DIGITAL.com.pa [PANAMA AMERICA]: versión hoy ..:::la más completa selección de noticias de última hora:::..


El presidente francés, Nicolas Sarkozy, reafirmó hoy su apego "al principio de la laicidad" ante los líderes de las principales iglesias del país, tras suscitar la inquietud entre los defensores del laicismo por haber subrayado, en Roma y en Riad, la importancia de la religión en la sociedad.

La separación entre la iglesia y el Estado, recogida en la ley de 1905, es uno de los pilares de la República francesa.

En la tradicional felicitación de Año Nuevo con los líderes religiosos hoy en el Elíseo, Sarkozy reafirmó su apego "al principio de la laicidad" como "respeto de todas las creencias y no como un combate contra las religiones", afirmó su portavoz, David Martinon, ante la prensa tras el encuentro.

Recalcó que "el reconocimiento del sentimiento religioso como una expresión de la libertad de consciencia y el reconocimiento del hecho religioso como un hecho de civilización forman parte, al igual que el reconocimiento del legado de las Luces, de nuestro pacto republicano y nuestra identidad".

Tras señalar que los que tienen convicciones filosóficas, morales y religiosas deberían tener empeño en mostrar "respeto" por las que no comparten, dijo que estos "valores de diversidad, tolerancia, comprensión y respeto inspirarán" al jefe de Estado en su misión.

Estos valores "están en el corazón de la política de civilización que desea para Francia", concluyó.

Los discursos del conservador Sarkozy sobre la religión durante su visita a Roma el mes pasado y en la islámica Arabia Saudí esta semana han generado una polémica en Francia.

En Roma, el presidente insistió en "las raíces cristianas" de Francia, que "necesita católicos", y criticó el laicismo a la francesa al abogar por "una "laicidad positiva" que no considera a las religiones "como un peligro sino como una baza".

Y, en Riad, el pasado lunes, hizo de nuevo hincapié en el legado civilizador de las religiones y habló de un Dios que "no avasalla" sino que "libera" y es "un baluarte contra el orgullo desmedido y la locura de los hombres.

Aunque en Riad denunció a los extremistas, la oposición de izquierdas en Francia tachó de "peligrosas" unas declaraciones que "refuerzan la legitimidad de quienes predican la fe más radical".

El líder del Partido Socialista, Franois Hollande, acusó a Sarkozy de hacer de la religión un "elemento de su política exterior" y le da un rol "casi superior al conferido a los educadores de la República".

Al encuentro de hoy en el Elíseo acudieron el presidente de la Conferencia Episcopal de Francia y arzobispo de París, su colega de la Federación protestante, el líder del Consejo Francés del Culto Musulmán y rector de la Gran Mezquita de París, el Gran Rabino y el jefe de la Unión Budista.

jueves, 17 de enero de 2008

Paulo Coelho: radicalismo crece y hay que actuar antes que haya un conflicto.

AFP: Paulo Coelho: radicalismo crece y hay que actuar antes que haya un conflicto

MADRID (AFP) — El radicalismo está aumentando en el mundo y hay que tomar medidas antes de que genere un conflicto mayor, estimó el escritor brasileño Paulo Coelho, que participó este miércoles en el I Foro de la Alianza de Civilizaciones en calidad de Mensajero de la Paz de la ONU.

"Nuestra percepción de la religión musulmana cada vez se equivoca más a causa de una banda de extremistas, y nuestra reacción también ha sido extremista", estimó Coelho en una entrevista con la AFP en Madrid el miércoles.

"Lo que veo es un crecer del radicalismo que va a llegar a un punto que ya no se controle"; "hay una guerra no declarada que hay que parar antes de que implique un conflicto de grandes proporciones", alertó.

Por eso la Alianza de Civilizaciones "es muy importante porque en nuestros días, las personas han perdido enormemente el sentido del diálogo".

"En un mundo en que las personas se encuentran cada vez menos, foros como éste son fundamentales para mantener viva la llama de lo que siempre fue la base de la humanidad, que es el diálogo", manifestó.

Para el autor de "El Alquimista" --nombrado Mensajero de la Paz de la ONU hace dos meses, durante su período sabático después de terminar su última obra--, el motivo por el que la Unión Europea (UE) rechaza la entrada de Turquía es que su población es mayoritariamente musulmana, y este rechazo lo provoca el "desconocimiento".

"En todas las religiones hay extremismos: puede haber un extremista islámico o el Opus Dei", pero "una religión no está guiada por sus extremos, está guiada por su sentido de ética, que respeta a su prójimo, respeta los misterios, los profetas", alega.

El escritor se confiesa "católico". "No creo que el catolicismo sea la religión suprema, sino sólo la religión en la que fui educado, y a partir de ahí, Dios me llevará al mismo camino que otras religiones llevarán a otros fieles que fueron educados en diferentes culturas".

Coelho, que ha participado en Madrid en su primera misión en calidad de mensajero de la ONU, no cree, como denunció este miércoles un ministro iraní, que Estados Unidos aliente el terrorismo a través de Al Qaida y los talibán.

"No diría que es Estados Unidos, sino la administración actual", pero coincide con la Nobel de la Paz iraní, Shirin Ebadi, en que "el enemigo es fundamental para la manutención del statu quo".

De su país dice que "es un ejemplo buenísimo de que la convivencia es posible". "Tiene influencia de todos los países o culturas (...) todas conviven con religiones y culturas diferentes", explica.

Sin embargo, "América Latina está viviendo un momento muy delicado y nadie se está dando cuenta. Está volviendo a los gobiernos populistas (...) simbolizados por Hugo Chávez, con el presidente de Ecuador y de Bolivia, que en vez de apuntar a una alianza positiva de América del Sur, están apuntando a una desintegración", lamenta.

A su lado, "Brasil es un país maduro, ha evitado esa polarización".

Coelho espera volver al II Foro de la Alianza, que se celebrará en Estambul en 2009. "Espero poder utilizar mi celebridad para algo útil", desea el escritor, que será mensajero de la paz durante tres años.

Con sus 16 libros, traducidos a idiomas de todos los continentes y a menudo calificados de "autoayuda", dice que no pretende ayudar a nadie.

"Al expresar mi condición, otras personas se identifican. No creo que ayude a nadie, pero por lo menos, al igual que otros escritores me provocaron reacciones y me hicieron actuar, espero que mis libros provoquen esas reacciones, sin reglas, sin soluciones, pero con buenas preguntas", confía.

Crecen las críticas a Sarkozy por "alterar la laicidad" del Estado...

Crecen las críticas a Sarkozy por "alterar la laicidad" del Estado | El Periódico de Catalunya | Internacional

La Francia laica protesta por los flirteos del presidente Nicolas Sarkozy con la religión. Dos discursos recientes del jefe del Estado, el pronunciado en Roma el 20 de diciembre y el leído el pasado lunes ante el Consejo Consultivo de Arabia Saudí, en Riad, han levantado críticas de la izquierda y de los sectores que defienden la enseñanza laica.

En la iglesia de San Juan de Letrán de Roma, con motivo de su toma de posesión como canónigo honorario, un privilegio reservado a los presidentes de la República, Sarkozy reivindicó las "raíces cristianas de Francia" y en Riad hizo lo mismo con las "raíces religiosas" de las civilizaciones, ideas sorprendentes en un presidente de un país que consagra la laicidad y la separación de la Iglesia y el Estado desde 1905.

Remontándose al bautismo de Clodoveo, a partir del cual Francia se convirtió, para los católicos, en la "hija mayor de la Iglesia", Sarkozy defendió en San Juan de Letrán una "laicidad positiva, que no considera que las religiones son un peligro, sino más bien una baza". Y pronunció otra frase, que ha sido calificada de "provocación" por el SNUipp, sindicato mayoritario en la enseñanza primaria: "En la transmisión de los valores y en el aprendizaje de la diferencia entre el bien y el mal, el maestro no podrá jamás reemplazar al cura o al pastor", dijo Sarkozy, que se considera "miembro de la Iglesia católica" con una "práctica religiosa episódica".

HOLLANDE Y BAYROU

El jueves pasado, el dirigente socialista François Hollande emplazó a Sarkozy a dejar de cuestionar la ley de 1905 de separación de la Iglesia y el Estado. Dijo que "el principio de laicidad ha sido alterado" y denunció otra idea del discurso de Sarkozy: "La moral laica corre el riesgo de agotarse cuando no está adosada a una esperanza que colma la aspiración al infinito". El centrista François Bayrou, católico practicante, fue de los primeros en rechazar "la paradoja inquietante" de un presidente que "exhibe su complacencia con el materialismo financiero y al mismo tiempo desea hacer de la religión una autoridad en el espacio público".

Las críticas han arreciado tras el discurso en Arabia Saudí, en el que Sarkozy citó 11 veces a Dios y afirmó: "No conozco ningún país cuya herencia, cultura y civilización no tengan raíces religiosas". No se olvidó de subrayar que hablaba como "jefe de un Estado que reposa sobre el principio de separación de la Iglesia y del Estado", después de afirmar que "el sentimiento religioso no es más condenable a causa del fanatismo como no lo es el sentimiento nacional a causa del nacionalismo".

RELIGIÓN OBLIGATORIA

Ante el Consejo Consultivo saudí, Sarkozy proclamó también que "la vida del hombre no tiene solo una dimensión material" y reivindicó la diversidad, en cuyo nombre justificó la creación en Francia del Consejo del Culto Musulmán y su apoyo a la construcción de mezquitas.

En declaraciones a Libération, Jean Bauberot, historiador de la laicidad, asegura que "ninguno de sus predecesores había ido tan lejos", ya que Sarkozy "hace de la religión una dimensión obligatoria del ser humano. Es una opción filosófica que no puede tener un presidente de la República".

miércoles, 16 de enero de 2008

La ‘verdad’ tras Tom Cruise y su religión

Diario La República - Online

Actor desmiente publicación y amenaza con demanda. La biografía más esperada ya salió a la venta en los Estados Unidos.

Desde que Tom Cruise se iniciara en el culto de la cienciología en 1986, los rumores sobe las influencias que esta religión habría tenido en su vida son cada vez mayores. Basta con recordar aquellas especulaciones que afirmaban que el actor se habría comido la placenta de su hija Suri por órdenes de su doctrina o que la niña jamás habría nacido, pues no existían fotos de ella.

El actor nunca contribuyó a desacreditar esas habladurías y dio pie a continuarlas con declaraciones como: "La cienciología me curó la dislexia", que generaron controversia entre los especialistas médicos.

Aprovechándose de esto, Andrew Morton (biógrafo de Lady Di) lanzó al mercado: Tom Cruise, una biografía no autorizada.

El libro retrata al actor como un hombre de 45 años que poco a poco ha sido consumido por la cienciología. Cuenta Morton que Cruise fue víctima de una estrategia de David Miscavige, líder de la orden, quien, buscando atraer figuras famosas a su doctrina, contactó con el protagonista de Misión Imposible por medio de su ex esposa, Mimi Rogers. Miscavige hizo de todo para impresionar al actor. Cumplió el sueño de Cruise de correr por un campo de flores con Nicole Kidman y hasta construyó una cancha de tenis el día en que este lo iba a visitar. Una vez logrado el objetivo de tener al neoyorquino entre sus adeptos se le delegó atraer a otros famosos como Jennifer López y David Beckham.


Asimismo, Morton asegura que la ruptura del segundo matrimonio de Cruise con la actriz australiana se debió a la nueva fe del actor, quien terminó por convencerse de que Kidman era un obstáculo entre él y su "salvación". Para conseguirle una mujer adecuada al galán de Hollywood, los cienciólogos organizaron un casting. Sofía Vergara y Penélope Cruz fueron parte de esta prueba. Sin embargo, Katie Holmes fue la ganadora del extravagante certamen, pues habría accedido a ser inseminada con el esperma del fenecido fundador de la cienciología: L. Ron Hubbard. Una historia increíble que ya se vende en los Estados Unidos.


EL DATO

ACCIONES LEGALES. Los abogados de Tom Cruise han calificado la biografía como un "parque de mentiras" y se preparan para una demanda por la que pedirían una indemnización millonaria.

martes, 15 de enero de 2008

El gobierno israelí quiere convertir a 300.000 emigrantes rusos al judaísmo...

El gobierno israelí quiere convertir a 300.000 emigrantes rusos al judaísmo


El primer ministro israelí, Ehud Olmert, estudia convertir al judaísmo a cientos de miles de emigrantes rusos con el aparente objetivo de incrementar el porcentaje judío en la población de Israel.

Fuentes gubernamentales citadas por el diario Haaretz informan de que Olmert se inclina por adoptar las conclusiones de una comisión pública que estudió el sistema de conversiones religiosas en Israel, y que recomendó agilizarlas para que sean menos estrictas y engorrosas.

Convertirse al judaísmo puede llevar a veces más de un año de estudios en uno de los institutos religiosos operados por la ultraortodoxia judía, que desde siempre se ha negado a hacer conversiones de forma automática o acelerada, como ocurre en otros países del mundo en los que hay tribunales rabínicos.

Según datos de la Oficina Central Estadísticas de Israel, en el país viven unos 300.000 emigrantes de origen ruso que llegaron después de 1991 acogiéndose a la Ley del Retorno.

Esta ley, aprobada en los cincuenta, exige para ser israelí sólo que al menos uno de los abuelos sea judío, independientemente de que el emigrante lo sea.

Muchos de ellos han expresado en los últimos años su voluntad de retornar a sus raíces judías, pero reconocen que las difíciles exigencias de los ortodoxos, que tienen el monopolio de las conversiones en Israel, les han echado para atrás.

Tampoco pueden hacerlo en el extranjero una vez que ya han obtenido la nacionalidad israelí.

Uno de los elementos que el Gobierno de Olmert tiene en cuenta a la hora de inclinarse por la 'conversión acelerada' de estos emigrantes es el creciente porcentaje de la población árabe.

Alrededor del 20 por ciento de los israelíes son palestinos que se quedaron dentro de las fronteras reconocidas del Estado de Israel en 1948, y su número crece de forma más rápida que el de los judíos porque tienen muchos más hijos que éstos.

Rabino afroamericano busca derribar muros raciales dentro del judaísmo...

AJN - Agencia Judía de Noticias

AJN.- El líder de una comunidad que congrega a judíos etíopes en Chicago promueve el acercamiento a las instituciones tradicionales de Estados Unidos.

El líder espiritual de Beth Shalom B'nai Zaken, el rabino Capers Funnye, busca unir lazos entre su comunidad, que congrega a judíos etíopes en Chicago, y las tradicionales instituciones judías de Estados Unidos.

"He dejado claro mi punto de vista de involucrarme, a nivel personal, en la comunidad judía", aseguró Funnye, quien trabaja para acercar a las congregaciones de afroamericanos con Comité Judío de Chicago.

"Trabajo para las organizaciones judías, me gradué de ellas, incluso mis hijos fueron a la escuela dominical", agregó el rabino.

Pocas semanas atrás Funnye participó de la fiesta de Jánuca en la Casa Blanca. "Fue importante para mí, para mis hijos y para los demás judíos ver que el judaísmo está más allá de cualquier grupo racial", comentó en declaraciones al diario israelí The Jerusalem Post.

Las congregaciones judías negras, que prefieren ser llamadas "hebreas" o "israelíes", existen en Estados Unidos desde las primeras décadas del siglo XX, pero generalmente por fuera de las instituciones tradicionales.

La división es un legado de la segregación que divide a las iglesias negras y blancas, así como a las sinagogas. Según el presidente del Instituto para el Judaísmo y la Comunidad, Gary Tobin, esto se enmarca dentro de la "ridícula obsesión" por quién es o no judío.

"Creo que los judíos, habiendo sido marginados, perseguidos y discriminados en todos estos siglos, han incorporado una especie de autocrítica y autoritarismo por saber quién es judío y quién no", explicó Tobin.

El problema está exacerbado por la creencia, central para la narrativa judía negra, de que los judíos originales eran africanos. Las comunidades negras ven en el judaísmo formas de recapturar su herencia denegada por la tradición de la esclavitud.

Funnye es uno de los pocos judíos que trabaja activamente para unir esas divisiones raciales entre los judíos. Es el único rabino negro que participa del comité de rabinos y coopera con diferentes instituciones, incluida la de Tobin, de la que es investigador asociado. A través de sus acciones, alienta el intercambio entre su sinagoga y los grandes templos de Chicago.

"Lo interesante de Capers es que une el mundo de los judíos en Estados Unidos. Es único, lo que es una pena", confesó Tobin.

LM-MF

Viceministro de Exteriores iraní llega a Madrid para participar en el I Foro de Alianza de Civilizaciones.

Viceministro de Exteriores iraní llega a Madrid para participar en el I Foro de Alianza de Civilizaciones - Irna

Ali Bagheri, viceministro de Exteriores de Irán para los asuntos de Europa y América ha aterrizado el lunes por la noche en Madrid, donde participará hoy martes en el I Foro de Alianza de Civilizaciones.


Bagheri, que fue recibido en el aeropuerto de Barajas por el embajador de Irán en Madrid, Seyyed Davud Salehi, ha manifestado que el objetivo de su participación en el foro es el de trasladar los puntos de vista que mantiene el Gobierno de Mahmud Ahmadineyad en cuanto a su política exterior basada en la "justicia y la espiritualidad".


"El Gobierno de la República Islámica de Irán es de la creencia que dicha política exterior podría traducirse en muchos asuntos pertinentes en las relaciones con el exterior", manifestó a IRNA a su llegada a la capital complutense.


"Bajo estas premisas se podrían solucionar muchos conflictos internacionales, como el de Palestina", arguyó.


"Si todas las miradas se centrasen en la justicia y surgiera un mecanismo basado en la justicia y en la espiritualidad, se podrían dar solución a problemas como el de Irak, Afganistán, Palestina y similares; esta es la nueva visión que aportará la república islámica en su participación en el I Foro de la Alianza de Civilizaciones", apuntó.


Señaló asimismo que si una "interacción basada en la justicia y en la espiritualidad" fuera el fundamento de las relaciones de la civilización, esta interacción "no significaría tolerancia entre las culturas y las civilizaciones sino que la interacción intercultural se forma tomando como base una lógica racional respaldada por la justicia y la espiritualidad."

"El problema que se da en el mundo de hoy —prosiguió— es el de las discrepancias en las diferentes visiones; obviamente, no es posible que todas esas discrepancias desaparezcan pero debería hallarse una vía para que dichas discrepancias sean la base desde la que despegue el desarrollo material y espiritual de la humanidad y no la excusa para los conflictos".


Hoy martes comienza en Madrid el I Foro de la Alianza de Civilizaciones, que durará dos días y en el que participará alrededor de 350 personalidades procedentes de un centenar de países del mundo. Entre las personalidades se encuentran jefes de Estado y de Gobiernos, ministros de Exteriores, líderes religiosos y personas destacadas del mundo académico, artístico y de las sociedades civiles.


Este foro se inaugurará con la participación del presidente del Gobierno español, José Luís Rodríguez Zapatero, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, Jorge Sampayo, alto representante de las Naciones Unidas en la Alianza de Civilizaciones y el primer ministro turco.

El fútbol, ¿religión laica?.

El fútbol, ¿religión laica?. hoy.es

Hace algún tiempo leí un ensayo que se titulaba más o menos como el título de esta carta, en el que se analizaba exhaustivamente la conducta de los aficionados que acuden masivamente a los estadios y se ponían de manifiesto los paralelismos que existen entre la practica religiosa y la que observa un buen número de aficionados (no hay que generalizar) ante el deporte rey.

Y así tendríamos que estos hinchas 'adoran' no a un solo Dios, sino a once (más los reservas). Tienen sus ceremonias y sus ritos.

La procesión religiosa se convierte aquí en la que ponen en escena los equipos cuando ganan un campeonato y las 'misas' se celebran en las fuentes públicas y en los estadios convertidos en templos para aclamar a los vencedores, con buenos espectáculos de luz, color y sonido.

Por supuesto, a estos 'adoradores' no les importa dejarse un pastón en los estadios para que sus 'dioses' puedan disfrutar de sueldos astronómicos.

El acto cotidiano de culto es el que se celebra periódicamente en los estadios, con su clamor y devoción hacia sus 'dioses' y la 'justa' cólera hacia el 'diablo' (el árbitro que les trata injustamente); y no hablemos de las 'cariñosas' recepciones y despedidas al autobús del equipo contrario, a cargo de los fieles mas fanáticos.

Estas reflexiones me han venido a la cabeza al tener noticia de lo sucedido hace poco en el campo del Barcelona, donde dos jóvenes tuvieron la osadía de acudir al campo con la indumentaria del Madrid. En lugar de hacer la vista gorda y no darle la menor importancia, hubo energúmenos que los insultaron y que sin duda les hubiesen dado una paliza con gusto ¿A quién se le ocurre semejante afrenta!

El resumen es que este proceder está en las antípodas de la sana afición de antaño al noble deporte del balompié.

Ocho de cada diez niños estudian Religión pero las matriculaciones bajan este curso.

Ocho de cada diez niños estudian Religión pero las matriculaciones bajan este curso. Ideal

La Delegación Episcopal destaca que los alumnos de esta materia siguen siendo «una gran mayoría» y que los inscritos han crecido en Educación Primaria.

Por primera vez, las matriculaciones en la asignatura de Religión Católica y Moral han descendido en la provincia este curso, aunque casi ocho de cada diez escolares continúan optando por esta materia en los centros educativos almerienses.

En concreto, el 77,81 por ciento del total de alumnos de Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato cursa este año académico, según los datos aportados por la Delegación Episcopal para la Enseñanza Católica y la Pastoral de la Cultura, la asignatura de Religión en la provincia, mientras que en el curso 2006-2007, los índices se situaron en el 78,8 por ciento y, de los 97.095 alumnos matriculados en la provincia, 76.495 lo hicieron en la asignatura de Religión y Moral Católica.

En términos globales, los datos de la Delegación Episcopal indican que, este año, un total de 75.488 alumnos de Primaria, Secundaria y Bachillerato han decidido inscribirse a comienzos de curso en la asignatura, frente a los 21.530 que optaron por cursar las materias alternativas; y revelan, además, que este curso se ha producido un crecimiento de inscritos en la asignatura entre el alumnado de Primaria. Según la institución eclesiástica, en este nivel educativo se ha pasado de los 36.519 escolares que cursaban Religión durante el curso 2006-2007 a los 36.847 que la estudian en este año académico.

Los datos del estudio muestran por tanto, manifiestan desde la Delegación Episcopal, cómo a pesar de las polémicas surgidas en los últimos tiempos en torno a la necesidad o no de eliminar la asignatura de Religión del programa educativo español, siguen siendo «una gran mayoría» -el 77,8 por ciento frente al 22,2 por ciento-, los que deciden cursarla.

Otras religiones

La Consejería de Educación de la Junta de Andalucía aún no dispone de los datos referentes al presente curso en cuanto al número de estudiantes matriculados en las distintas asignaturas de Religión. Aún así, los alumnos almerienses que el pasado año académico optaron por dar clases de Islam en los centros educativos de la provincia se elevó a 1.879.

Las cifras, que suponían una reducción en términos absolutos de 85 estudiantes con respecto al ejercicio anterior, situaron, no obstante, a la provincia a la cabeza de Andalucía en el número de matriculados en todos los niveles educativos.

En concreto, en Almería asistieron a clase de Islam un total de 1.512 escolares de Primaria; 270 de primer ciclo de Secundaria; 92 de segundo ciclo de ESO; y 5 de Bachillerato. Sumaban, en total, el 39,6 por ciento de los 4.744 estudiantes que se matricularon en la materia en toda Andalucía.

En cuanto a la tercera opción religiosa, la evangélica, Almería se situó, en términos absolutos, la sexta de la región en número de inscritos, con 326 matriculados en el curso 2006-2007.

Daniel C. Dennett, Romper el hechizo. La religión como fenómeno natural (Katz)

RC - Artículos - Daniel C. Dennett, Romper el hechizo. La religión como fenómeno natural (Katz) - Página 1

Siempre se ha dicho que la religión es la relación del ser humano con lo sobrenatural. Desde hace más de un siglo, sin embargo, la sociología de la religión ha estudiado el asunto como fenómeno cultural o social. El filósofo Daniel C. Dennett va un poco más allá y, en sintonía con Richard Dawkins (aunque el libro que comentamos fue publicado unos meses antes que el del inglés), lo aborda como fenómeno natural. Incluso si Dios existiese, afirma Dennett, la religión sería un fenómeno natural, como lo es el cáncer.Y si el cáncer es objeto de investigación científica, la religión no lo ha de ser menos. Dennett tiene la percepción de que los creyentes se aferran al dogma de que la religión es un asunto que no puede investigarse, pues tiene que ver con el ámbito de «lo sobrenatural»; según él, tras esta actitud se esconde la inseguridad de quien, temiendo que no sea así, prefiere que la investigación no destape la verdad.

El tema es tan delicado que nuestro autor dedica casi un tercio de su libro a disipar los temores que suelen plantearse frente al análisis racional del fenómeno religioso. Más que conseguirlo, obtiene un curioso efecto lateral: produce la impresión de que es el propio Dennett quien teme entrar al trapo en el asunto de la religión, pues al plantear de un modo tan prolijo y reiterativo la reticencia existente a un tratamiento científico de la religión, el lector pronto empieza a preguntarse si no estará amplificando el eco de las prevenciones que suelen anteponerse en el estudio de este importante asunto. Lo cierto es que el libro va dirigido expresamente al público medio norteamericano, que podría considerarse más terco e impermeable ante la crítica pero, aun así, uno se pregunta: ¿acaso los lectores habituales de los libros de Dennett son creyentes obcecados, de los que no están dispuestos a conceder ni la posibilidad de un estudio científico de la religión? ¿Son necesarias las 125 primeras páginas -toda la primera parte de la obra, titulada «Abriendo la caja de Pandora»- para prepararnos psicológicamente de cara a lo que ha de venir después?

Desde el punto de vista de Dennett, si queremos explicar por qué la gente parece necesitar una religión, la manera más sabia de abordarlo radica en formular algún intento de respuesta a la pregunta clave del enfoque darwinista: Cui bono? ¿Quién se beneficia de ello? No quién se hace rico, ni quién adquiere más poder para dominar a otros, sino ¿qué reporta, en qué ha ayudado, en qué ha contribuido a la superación de presiones ambientales, de qué manera han promovido las creencias religiosas la supervivencia y la reproducción? A pesar de los costes que comportó para los humanos del pasado la práctica de la religión, hubo de contribuir en última instancia a una mayor eficacia biológica; de otro modo no se hubiera seleccionado la tendencia humana a creer en lo sobrenatural. Dennett explora diversas hipótesis que explican la religión con un enfoque evolucionista.

Una de ellas iguala las creencias religiosas con el azúcar o la grasa; el gusto humano por los alimentos dulces o grasos surgió en una fase de nuestra evolución en la que era necesario proveerse de ocasionales fuentes de energía (en forma de glucosa o grasas). La creencia en Dios es estimulante en el mismo sentido: una especie de sacarina para el cerebro. Ante la ausencia de explicaciones más racionales, la mente primitiva necesitó recurrir a la creencia en lo sobrenatural para dominar cognitivamente el entorno. Era cuestión de supervivencia. Pero igual que hoy en día el fácil acceso al azúcar o la grasa ocasiona problemas de diabetes u obesidad, las creencias religiosas han sobreestimulado nuestra innata tendencia a encontrar respuestas fáciles e inmediatas a lo que nos ocurre, lo que explica que muchos humanos se hayan quedado anclados en la atávica costumbre de recurrir a lo sobrenatural en una época en la que ya disponemos de mejores alternativas.

¿Y si admitiéramos que no es una tendencia genéticamente incorporada, sino culturalmente transmitida? No sería tan grande la diferencia, pues al fin y al cabo la explicación mantendría la misma línea maestra: la tendencia a creer en lo sobrenatural es fruto de la evolución (biológica y cultural) por selección natural. Los genes predisponen al aprendizaje de memes -unidades culturales transmisibles tanto horizontalmente como de generación a generación-, y éstos se difunden, de manera infinitamente más rápida, por una selección cultural sujeta a variaciones no siempre aleatorias. Dennett se hace eco de la teoría de los memes puesta en circulación por Richard Dawkins y le confiere la máxima credibilidad. En esta teoría, los beneficiarios no son los individuos que transmiten los memes, sino los memes mismos, que son una suerte de simbiontes microbianos, unos parásitos que se instalan en el cerebro y aprovechan la menor oportunidad para expandirse, colonizando otras mentes. Los memes no se propagan a través de la descendencia, sino de los medios propios de la difusión cultural. El simbionte de la religión, que podría bautizarse como Cultus religiosus, ha prosperado exitosamente gracias, en parte, a los beneficios psicológicos que genera en sus hospedadores, pero también debido a su capacidad de generar mecanismos de opresión contra quienes se resisten a ser infectados por él.

Otra hipótesis, no incompatible con las anteriores, es la que apela a la selección sexual. Tal vez, reconoce Dennett, la religión sea como el jardín del capulinero, una construcción enormemente costosa, llena de elementos brillantes y coloristas que resultaba atractiva para las hembras de la especie. Quizás en el Paleolítico a las hembras de la especie humana les atraían los hombres que mostraban sensibilidad hacia la ceremonia y la música por parecer mejores proveedores; y, de hecho, probablemente lo fueran y tuvieran más hijos y más nietos que quienes carecían de esta sensibilidad, propagando el gusto por la ceremonia entre sus descendientes. No es una idea alocada: lo cierto es que el talento musical atrae a las mujeres, y esto hace que se vendan millones de guitarras al año.

Cabe considerar también la posibilidad de que la religión haya sido fruto de una convergencia evolutiva de tipo cultural. Igual que los sistemas monetarios han aparecido independientemente en distintas culturas, las religiones podrían haber surgido en muchos lugares cumpliendo funciones análogas y evolucionando hacia rasgos comunes sin previo contacto. Entre estas funciones destaca Dennett los beneficios sociales que reportan las creencias religiosas: hacen la vida en grupo más segura, armoniosa y eficiente, permiten que una élite controle al resto de la sociedad, e incluso podría hablarse de un beneficio de la sociedad en su conjunto, más que de sus miembros. En este caso estaríamos contemplando un fenómeno de selección de grupo , si desde la perspectiva de la competencia intergrupal observamos que aquellos colectivos en los que han arraigado las creencias están mejor cohesionados y son más cooperativos que otros en los que las creencias religiosas no están tan implantadas, y eso facilitaría su perpetuación a expensas de los grupos rivales.

No hay que desdeñar, por último, la idea de que la religión puede ser simplemente un subproducto. Podría haber surgido como respuesta, en principio poco significativa, a algún hecho también poco significativo, y a partir de ahí habría ido evolucionando igual que lo hace una perla en el interior de la ostra que se defiende acumulando minerales contra algún agente patógeno, y que más allá de su propósito original acaba construyendo una brillante esfera, de alto valor para los humanos.

Sea como fuere, las religiones primitivas, de carácter animista, están construidas sobre la base de la atribución de intenciones (creencias y deseos) a entidades no humanas. Como aproximación cognitiva a muchos fenómenos complejos, el animismo es indudablemente útil para la supervivencia. Incluso cuando el fenómeno no se asemeja a un agente consciente -por ejemplo, las nubes-, es sencillo considerarlo como algo manipulado por un agente -el dios de la lluvia- que provoca sus acciones. Todo aquello que nos afecta se entiende y controla mejor si lo consideramos como un agente que interactúa con nosotros o frente a nosotros. Así es como funciona la mente: el cerebro tiene un sesgo para la identificación de agencias intencionales en nuestro entorno, un sesgo que todavía utilizamos tanto para entender fenómenos sociales como procesos económicos o el funcionamiento de cualquier artilugio tecnológico. Es algo en lo que Dennett ha insistido suficientemente en libros anteriores. En el que ahora nos ocupa, incluye las creencias religiosas en el mismo esquema: se trata, simplemente, de atribuciones de intencionalidad a entidades imaginarias que han superado la prueba del paso del tiempo.

Siguiendo a Pascal Boyer, una de las principales funciones de la creencia en una entidad sobrenatural es que se trata, casi siempre, de agentes de acceso completo. En casi todas las tradiciones religiosas los antepasados son seres omniscientes de los que uno no puede esconderse ni en sus más íntimos pensamientos. Hoy nos parece una idea terriblemente contraproducente para el ejercicio de la libertad individual (¡socava el derecho a la intimidad!), pero en tiempos pasados tuvo una importante función: servía de ayuda para la toma de decisiones. En efecto, simplifico muchísimo el pensamiento de qué he de hacer ante cualquier situación dada si me planteo: «¿qué querrían mis antepasados que yo hiciera en tal situación?». Más fuerza tiene aún la pregunta si creo que los antepasados tienen, de hecho, un acceso ilimitado a mi experiencia, pues la fórmula quedaría así actualizada: «¿qué quieren mis antepasados que yo haga ahora?».

Una creencia bien asentada en la tradición era mucho más sólida que cualquier novedosa reflexión racional entre los cazadores-recolectores del Paleolítico. La incompletud del conocimiento era tan gravosa que valía la pena recurrir antes a un mito que a una mala explicación naturalista. Sin duda, es más adaptativo explicarse los fenómenos apelando a lo sobrenatural que no poder explicárselos.

La idea central del libro surge cuando, una vez consumado un intento de explicación de la emergencia de las creencias religiosas en el pasado de la humanidad, el filósofo de Tufts se plantea por qué razón de fondo, en un mundo secularizado y científicamente avanzado como en el que vivimos hoy, tienen todavía tanto predicamento dichas creencias. No sería lógico si suponemos que la ciencia ha desplazado por completo al mito y la religión en la explicación del mundo objetivo, pero quizá resulte más comprensible el fenómeno si tenemos en cuenta que las creencias metafísicas son, para la mayoría, todavía más importantes que las ideas científicas, incluso que las políticas.

Entre las creencias metafísicas está la creencia en la libre voluntad, muy importante, sin duda, y abordada por Dennett en un trabajo anterior. Por mucho que nos digan que el mundo es a nuestra escala determinista, creemos en el indeterminismo de la libertad de acción. Otra de esas creencias inamovibles es la creencia en que está bien creer en Dios. Aunque no exista ninguna evidencia a favor de ello, estamos tan persuadidos de que la religión es buena y de que las creencias de tipo religioso son consoladoras, reconfortantes y esperanzadoras, que, por lo general, la gente no altera su actitud cuando pierde la fe. ¿Qué hace la gente cuando descubre que ya no cree en Dios? Muchos de ellos no hacen nada; algunos ni siquiera se lo comunican a sus seres queridos, otros no dejan siquiera de ir la iglesia. ¿Por qué? Quizá porque poseen la firme convicción de que la creencia en Dios es algo a preservar y, por ello, en lugar de desecharla de un modo decidido, la sustituyen por una concepción más abstracta y despersonalizada de Dios. O dejan de creer directamente en Dios para creer en la creencia en Dios.

La religión tiene anticuerpos contra el escepticismo. Los fieles de todas las confesiones religiosas, es decir, casi todos los seres humanos del planeta, hemos sido educados en la idea de que cuestionar la fe es algo insultante o irrespetuoso. Las creencias religiosas tradicionales se han defendido durante siglos protegiéndose mediante la estrategia de la criminalización del contrario. Dennett lo había advertido en la primera parte de su libro: ¿por qué esta resistencia a aceptar que la religión sea susceptible de investigación científica? Porque es un sistema de ideas autoprotegido contra su eventual desaparición.

Un síntoma de ello es que, aunque ahora pocos creen en el Dios de la Biblia tal y como allí se presenta literalmente, y aunque se tiende más bien a creer en un «algo» despersonalizado y apenas providente que está detrás de todo como un puro misterio insondable, el lenguaje de las creencias casi no ha cambiado. No lo llaman Poder Superior u otra cosa, sino Dios. La respuesta que nos brinda Dennett a esta paradoja es simple: estos creyentes no creen tanto en Dios como en la creencia en Dios, pues ante todo se mueven por su aprecio al hecho de profesar la fe , y eso es lo que les lleva a mantener la continuidad de la nomenclatura religiosa al uso.

Profesar la fe es más interesante hoy día que tener fe. El objeto -la fe- ha quedado desplazado por la actitud. De manera parecida, podríamos resumir la idea central de Dennett diciendo que el objeto de la religión, tradicionalmente Dios, ha dejado de ser el objeto de las evolucionadas creencias religiosas de hoy; el verdadero objeto es hoy en día la misma creencia en Dios. Ya no importa si hay algo real que creó el universo o se inmiscuye en nuestras vidas: importa la idea de Dios (lo que llama Dennett el «objeto intencional»). O, si se prefiere, el pensamiento de Dios. La gente quiere pensar en Dios porque se siente mejor si lo hace, independientemente de si creen o no creen que existe tal Dios.

La diferencia entre creer en Dios y creer en la creencia en Dios es importante para entender la pervivencia de la religión en Occidente. En un mundo secularizado como el nuestro, uno puede creer en la creencia en Dios sin necesidad de creer en Dios. Esto es posible porque, aun sin fe, uno puede considerar que la fe es un estado mental que vale la pena. Hay teólogos cristianos que insisten en este punto, incitando al descreído a atreverse a tener fe para ver qué maravilloso mundo de sensaciones profundas se le abrirán con la experiencia. No cuestionarán si Dios es real o imaginario: esto ya no importa. Lo que importa es el hecho de pensar en Él.

La fe había sido siempre aceptación de la revelación divina. Hoy es, más bien, la confianza personalizada, psíquicamente satisfactoria, en un Dios apofático (inefable, incognoscible, más allá del alcance humano). Es el diagnóstico de Dennett: Dios ha desaparecido de la escena y en su lugar ha emergido la mente humana.

El libro termina precisamente analizando las relaciones entre moral y religión. Es cierto que la religión desempeña un papel importante como fundamento de la moral, pero está suficientemente probado que quienes no creen no son «moralmente peores»: en la población presidiaria de Estados Unidos, asegura Dennett, están representadas todas las confesiones (católicos, protestantes, musulmanes, judíos, pero también no creyentes) en una proporción similar a la que se encuentra en la población general. Si nos atenemos a los «valores familiares», los ateos tienen un índice de divorcios inferior a los cristianos. No hacen falta más comprobaciones para convencerse de que la ética no encuentra mejor acomodo bajo el paraguas de las doctrinas religiosas que de unos valores morales cívicos o individuales huérfanos de todo fundamento divino. Como también recoge Dawkins en The God Delusion, Dennett se hace eco de aquellas filosofías que buscan para la ética fuentes no religiosas, y coincide con el inglés en que una moral basada exclusivamente en códigos sagrados es más propia de personas infantiles o inmaduras que de mentes reflexivas: aducir que «Dios lo quiere así» no sólo no es válido como argumento, sino que supone una claudicación de la inteligencia. Pero, a diferencia del primero, Dennett reconoce el importante papel que el fundamento religioso de la moral ha desempeñado tradicionalmente en la solución pacífica de los conflictos. Pues la idea de que Dios vigila la conducta correcta permite a cualquiera de las dos partes enfrentadas confiar en el cumplimiento de sus contratos o promesas por parte del otro. Obviamente, hoy disponemos de garantías jurídicas y no necesitamos esta forma de absoluto para asegurar el cumplimiento de los acuerdos. Cínicamente expresado, cuando se dice que la gente necesita la religión, lo que quiere decirse es que la gente necesita la policía.

Ni socavamos los cimientos de la ética cuestionando la religión, ni ello nos aboca a una desencantada posición materialista donde ya no tiene asiento la espiritualidad. El término espiritualidad es fuente de confusiones varias. En el curso de sus indagaciones sobre el tema de las creencias religiosas, Dennett dice haber escuchado muchas veces que el hombre siente una «profunda necesidad» de espiritualidad. Todo el mundo cree saber a qué se refiere con el término «espiritualidad», pero nadie osa definirlo, como le ocurría a Louis Armstrong con el jazz («si me preguntan qué es, ya no sé lo que es»). Se contrapone «espiritualidad» a «materialismo» y se piensa que tal necesidad es una tendencia irrefrenable a creer en lo sobrenatural. Ésta es la primera gran confusión. A contracorriente de esta común actitud, Dennett se esfuerza por ofrecer una definición de la espiritualidad: no es nada que tenga que ver con la religión, sino más bien con una cierta actitud vital de descubrimiento de la insondable profundidad y belleza de cuanto nos rodea. Y, por supuesto, tampoco tiene nada que ver con la bondad moral. Esta es la segunda gran confusión. Puestos a disiparla, no tenemos más que escoger el mejor ejemplo que encarna esta falaz identificación entre espiritualidad y bondad: el monje contemplativo (cristiano, budista o de cualquier otra religión). A diferencia de aquellas monjas que hacen un duro trabajo en escuelas u hospitales, quien se retira del mundo para entregarse a la purificación de su alma no puede ser considerado moralmente superior a quien se dedica devotamente a mejorar su colección de ellos o a la práctica del golf.

La propuesta de Dennett, en síntesis, es la de un evolucionista que entiende la emergencia de la religión por su originario poder explicativo. Su indiscutible triunfo histórico se debe al hecho de que se propaga exitosamente como un meme bien autoprotegido que encaja en gran variedad de expectativas psicológicas. Que haya evolucionado de la manera en que lo ha hecho hasta hoy no significa, sin embargo, que sea buena para nosotros (como no lo es el tabaco, que también ha evolucionado con éxito). La pervivencia actual de las religiones dice mucho acerca de nuestra resistencia al pensamiento racional y a la adopción de una cosmovisión científicamente informada. Por esta razón, habría que enseñarles más religión a los niños. Sería bueno mostrarles que las creencias religiosas son un refugio para la ignorancia.

Y no es que la ignorancia sea algo vergonzoso. Lo que es vergonzoso es imponer la ignorancia. En pleno siglo XXI, las creencias religiosas están todavía tan arraigadas en las culturas de todos los rincones del planeta que uno se pregunta si vale la pena seguir insistiendo en la incompatibilidad entre fe y racionalidad científica, pues podría ser una interminable batalla en la que se pierde mucho más que se gana. Por mucho esfuerzo que autores como Dennett y Dawkins pongan en el empeño, probablemente no van a conseguir un retroceso significativo de la irracionalidad de las creencias religiosas ante el avance del conocimiento científico. Cabe preguntarse si no es contraproducente -no ya para la religión, que goza de buena salud, sino para la cultura científica- argumentar a favor de la tesis de la disyunción «ciencia o religión», pues es obvio que hay mucha más gente que cree en Dios que en la selección natural, y a la inmensa mayoría de los primeros nadie va a convencerles de que están equivocados.

¿Hacemos un buen servicio a la teoría de la evolución cuando insistimos en que la idea de selección natural contradice la de diseño planificado? Desde luego, esto es algo que afirma la propia teoría. Pero, ¿sirve de algo elevar esta contradicción a rango de prueba sobre la incompatibilidad entre ciencia y religión? Algunos pensarán que quizá sólo sirva para alentar a los creyentes a que adopten posturas anticientíficas con el fin de poner a salvo la fe amenazada. Otros pensamos que vale la pena correr el riesgo: al fin y al cabo, se trata de un debate de ideas.

Lo más irónico es que tanto Daniel Dennett como su admirado Richard Dawkins, a pesar del brillante papel que sus libros cumplen en cuanto a concienciación, coinciden con los fundamentalistas cristianos -por motivos opuestos- en lo esencial: la teoría de la evolución y la religión no pueden seguir caminando pacíficamente de la mano.


viernes, 11 de enero de 2008

El PSOE y el cristianismo (José Luis TORRES RAMON)

Diario de Ibiza - Opinión - El PSOE y el cristianismo (José Luis TORRES RAMON)

Hay que ver, una vez más, la reacción furibunda e injustificada que por parte del PSOE se ha iniciado contra los cristianos, ante el reciente encuentro de las familias en Madrid. Creo que se trata de un claro reflejo anticristiano de los habitantes de la Moncloa y Ferraz, ya que para ellos, después de la masiva manifestación, existe una seria preocupación de cara a las próximas elecciones generales. Es absurdo e hipócrita que los señores del PSOE se rasguen las vestiduras, como si fuera algo nuevo el que la Iglesia defienda una concepción de la familia formada por la unión indisoluble del varón y la mujer para la educación de los hijos en la fe.

Aunque quizá no vendría mal la legalización de la bigamia (el islam al que usted tanto teme), o el matrimonio con los primates (por aquello de la evolución), sí, hombre, sus antepasados (que no los míos), o quizá la total liberación del aborto, así ya no hará falta que se tiren los fetos ilegalmente a las picadoras, podrá ser legal que se trituren cual carne picada, es duro, sí, muy duro, pero una realidad que ha quedado demostrada.

España no es ni puede ser laica mal que les pese; España (guste o no) es un país europeo de raíz cristiana, y eso no puede dejarse de ver salvo que nos lo quieran imponer adoctrinándonos cual borregos (la familia, la educación para la ciudadanía). La Iglesia de Cristo (lo crean o no) es la fuente de la fe para una gran mayoría de los españoles y tiene una más que demostrada función a lo largo de los siglos que afecta en lo moral y social por sí misma, cubriendo necesidades no sólo materiales sino también espirituales y no el laicismo que quieren imponernos el señor. `ZP´ y sus correligionarios, los cuales ni defienden la libertad religiosa ni les importa un carajo, ya que lo que quieren es adoctrinarnos.

El Papa Benedicto XVI anuncia que dedicará las próximas audiencias a San Agustín.

El Papa Benedicto XVI anuncia que dedicará las próximas audiencias a San Agustín

ACIDIGITAL, IBLNEWS

Al retomar el tema de la relación entre Jesucristo y la Iglesia desde una perspectiva histórica, el Papa Benedicto XVI centró este miércoles su atención en la gran figura de San Agustín de Hipona, y concluyó el encuentro anunciando que dedicará las próximas audiencias generales a reflexionar en torno a la teología del gran Padre de la Iglesia.

"Luego de las fiestas de Navidad, quisiera regresar a las meditaciones sobre los Padres de la Iglesia y hablar hoy sobre el más grande de los Padres de la Iglesia latina, San Agustín", dijo el Pontífice.

"Hombre de pasión y de fe –dijo el Santo Padre–, de inteligencia altísima y de premura pastoral incansable, este gran santo y doctor de la Iglesia es frecuente conocido, al menos de nombre, incluso por quien ignora el cristianismo o no tiene familiaridad con él, porque ha dejado una huella muy profunda en la vida cultural de Occidente y de todo el mundo".

"Por su singular relevancia –prosiguió–, San Agustín ha tenido una amplia influencia, y se podría afirmar, por un lado, que todos los caminos de la lectura latina cristiana llevan a Hipona (hoy Annaba, en la costa de Argelia), el lugar de donde fue Obispo, y por otro, que desde esta ciudad del África romana, de la que Agustín fue Obispo del 395 hasta su muerte en 430, se derraman muchos otros caminos del cristianismo sucesivo y de la misma cultura occidental".

El Papa abordó luego los rasgos biográficos de San Agustín, recordando que el autor de las "Confesiones", "extraordinaria autobiografía espiritual... con una gran atención al misterio del Yo, al misterio de Dios que se esconde en el Yo", nació en Tagaste en el año 354, hijo de Patricio y Santa Mónica. Su madre lo educó en la fe cristiana, que más tarde el santo abandonó, no obstante le interesase siempre la figura de Cristo.

Agustín estudió retórica y gramática, de la que fue maestro en Cartago. En esta ciudad leyó el "Hortensius" de Cicerón, porque a pesar de haber dejado la práctica eclesial, buscaba siempre la verdad.

El libro, continuó el Santo Padre, "despertó en él el amor por la sabiduría", pero "como estaba convencido de que sin Jesús no se puede encontrar la verdad", y en el "Hortensius" no se hablaba de Cristo, comenzó a leer la Escritura.

Sin embargo, subrayó Benedicto XVI, el encuentro con la Biblia lo desilusionó, no solo porqué el estilo latino de las traducciones era tosco, sino porque "el contenido no le parecía satisfactorio. En las narraciones de las Escrituras sobre las guerras y otras peripecias humanas no encontraba ni la altura filosófica, ni el esplendor de la búsqueda de la verdad que la caracteriza".

Pero Agustín no quería vivir sin Dios y buscaba "una religión que respondiera a su deseo de verdad (...) y de acercarse a Jesús". Por eso, se sintió atraído por el maniqueísmo, cuyos seguidores se presentaban como cristianos y aseguraban que su "religión era completamente racional". Además, la moral del dualismo maniqueo atraía al futuro Obispo de Hipona, que se convenció de haber encontrado la síntesis entre "racionalidad, búsqueda de la verdad y amor a Jesucristo". Pero el maniqueísmo se demostró incapaz de resolver las dudas del santo.

El Sumo Pontífice relató luego que cuando Agustín se trasladó a Milán tomó la costumbre de escuchar las predicaciones del Obispo Ambrosio para mejorar su retórica. El Obispo de Milán enseñaba la "interpretación tipológica del Antiguo Testamento (...) que es un camino hacia Jesucristo". Fue así como Agustín "encontró la clave para entender la belleza e incluso la profundidad filosófica del Antiguo Testamento y entendió toda la unidad del misterio de Cristo en la historia y la síntesis entre filosofía, racionalidad y fe en el Logos, en Cristo Verbo eterno que se hizo carne".

Así, Agustín se convirtió al cristianismo "al final de un largo y atormentado itinerario interior" el 15 de agosto del 386, bautizándose el 24 de abril del 387. Fue ordenado presbítero en el 391 y obispo cuatro años más tarde.

"Fue –dijo el Papa– un obispo ejemplar en su incansable empeño pastoral... atendía a los pobres, se preocupaba por la formación del clero, organizaba monasterios" y en poco tiempo pasó a ser "uno de los principales representantes del cristianismo de aquellos tiempos".

Benedicto XVI recordó finalmente que Agustín "se confío a Dios todos los días, hasta el final de su vida", y poco antes de morir "pidió que escribieran con grandes letras los salmos penitenciales e hizo que los clavaran en la pared de la habitación para que durante su enfermedad pudiera leerlos". El Obispo murió el 28 de agosto del 430.

"A sus obras, a su mensaje y a su camino interior dedicaremos los próximos encuentros" concluyó el Pontífice.

La religión "verdadera"

La religión "verdadera" · ELPAÍS.com

Si crees que la religión católica es la 'verdadera', debes apechugar con las consecuencias. Un presidente de "piel canela" sería una insólita ruptura paradigmática.

Por qué provocan tanto revuelo las manifestaciones convocadas por los prelados de la Iglesia católica? El Gobierno y el PSOE llevan mal los disgustos que durante esta legislatura les han proporcionado los jefes de la Iglesia verdadera. El calificativo que atribuyo a la Iglesia católica encierra la respuesta a la pregunta del inicio. Efectivamente, nadie puede ignorar lo que han sido veinte siglos de fe y creencias inspiradas en la doctrina impartida desde Roma y seguida a pies juntillas en los países de nuestro entorno, con variantes que no se apartan en lo sustancial de los dogmas principales del cristianismo. Con esa doctrina nuestros padres, abuelos y tatarabuelos se bautizaron, hicieron la primera comunión, se casaron y murieron.

Cada vez que los obispos y cardenales han salido a la calle a defender lo que siempre han defendido -lo extraño sería que comulgaran con "ruedas de molino"-, siempre ha habido un socialista dispuesto a indignarse después de hacer pública profesión en la fe de los prelados escandalizadores. Algunos se duelen de que a los socialistas, y no al PP, los jefes de esa Iglesia les recriminen sus leyes y sus apuestas por la moral y la libertad, sin llegar a entender que en cuestiones de moral y de fe cristiana, la voz de un socialista que se reclama católico o cristiano es una voz en la Iglesia Católica, mientras que la voz de los obispos y cardenales es la voz de la Iglesia.

La Iglesia católica cuando habla de verdad lo hace a través de sus portavoces cualificados, mientras que los católicos que hablan -sean de izquierdas o de derechas- simplemente transmiten opiniones personales que, pudiendo estar más o menos próximas a la verdad oficial, no dejan de ser variantes sobre lo accidental, ya que en lo importante y sustancial todos están de acuerdo (Dios creó el mundo, la resurrección de los muertos, Dios hecho hombre para la salvación de la humanidad...).

Hay dos formas de situarse ante quien ostenta el poder en toda organización humana, y más en una divina: o se acepta o se enfrenta; o se está a favor de quienes lo ejercen o se está en contra. Normalmente, la derecha política democrática acepta y está a favor del poder de la Iglesia católica; por el contrario, la izquierda socialista tiene la tendencia a enfrentarlo y a ponerse en contra. Pero ese enfrentamiento nunca acaba en ruptura porque, en el fondo, la mayoría de sus votantes y militantes saben que se están posicionando contra la única y verdadera religión. El atavismo de siglos hace su aparición en la mayoría de ellos que asisten perplejos a posturas doctrinarias que creían que su iglesia verdadera había superado, pero, cuando se encuentran con la virulencia de los más aguerridos prelados, no dejan de pensar en lo más íntimo de su alma (¿en dónde si no?) que lo que defienden sus jefes es lo que da sustento a la parte más comprensible de la Iglesia verdadera.

Que obispos y cardenales se opongan a la posibilidad cierta y legal de romper el sacramento del matrimonio, o a interrumpir lo que la Iglesia siempre ha considerado vida, o a equiparar a una pareja de homosexuales con la familia que ellos han bendecido, entra dentro de las verdades más esenciales de la moral católica; legislar desde esa posición en sentido contrario no deja de ser un juego arriesgado en el que siempre llevarán la peor parte los que creen en la fe católica pero llevan al Boletín Oficial del Estado disposiciones que vulneran claramente esa fe y esa moral que ellos dicen tener y practicar.

A los legisladores católicos no les molesta tanto que los representantes de otras religiones -no verdaderas- hagan pronunciamientos monstruosos sobre el terrorismo, por ejemplo; lo que molesta, hiere y duele es que sean algunos de los de la religión -verdadera, por supuesto- los que hagan declaraciones setieninas intolerables. Que doscientas mil personas en un frío domingo madrileño, acompañados de guitarristas y pantallas de plasma gigantes, pongan de los nervios a los gobernantes de este querido país, no deja de ser sólo la consecuencia de que lo que allí se cantó y allí se oyó y vio es lo que llevamos escuchando a lo largo de toda la historia. Allí estaban los obispos y cardenales de la religión verdadera y eso no es poca cosa para los que, desde la política, se acercan a las tribunas a proclamar, desde su fe en esa religión, sus discrepancias con la voz de la Iglesia.

¿Cuál hubiera sido la respuesta de políticos, gobernantes y periodistas si, en lugar de juntarse dos cientos de miles de adeptos y jefes de la Iglesia verdadera, se hubieran reunido cinco millones de fieles y jefes de otras religiones -falsas, por supuesto-, reclamando al poder institucional que se legisle para despenalizar la ablación de clítoris o que se impida a los profesionales de nuestro sistema sanitario transfusiones de sangre a enfermos que no lo autoricen por sus creencias religiosas -falsas, evidentemente-? El Gobierno hubiera sonreído, la prensa los hubiera ignorado o minimizado y los legisladores se hubieran aprestado a llenar más la mochila de nuestros escolares con otra asignatura alternativa a la de la religión verdadera. Lo dicho, o todas falsas o todas verdaderas; pero mientras sigamos considerando verdadera a una sola de ellas, los que la acepten como tal que apechuguen con las consecuencias.

Juan Carlos Rodríguez Ibarra
ha sido presidente de la Junta de Extremadura.